viernes, 26 de diciembre de 2008

Confirmado, soy un adulto

Gracias a la Navidad y la impresentable, imperdonable, paupérrima, actuación del Viejo Pascuero he llegado a la conclusión que soy un adulto. El condenado Noel omitió la entrega de MIS regalos. Consideró que soy muy vieja para recibir obsequios y que me porté muy mal durante el año para festejar.
Como conclusión, finalmente saqué un regalo. Darme cuenta que durante todo este tiempo he cometido un terrible error. He creído fervientemente que la felicidad se encuentra fuera. En el corazón de otras personas. En el cariño de otras personas. En lo que otras personas hacen o pueden hacer por mí. En lo que yo misma deposito en expectativas en terceros. En ilusiones, en utopías, en sueños demasiado irreales.
Fin de año...fin de pajas mentales. Aunque me digan que el blog está lleno de mí misma...si quieres leer otra cosa, visita otros portales!!!!!!!!!

viernes, 19 de diciembre de 2008

"El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto"


"Escapar del tiempo es vivir sin miedo", así dice la canción...

Tener más tiempo es una necesidad que se me ha hecho indispensable desde hace algún tiempo. Sin embargo, por más intentos que he hecho, no he logrado hacer que el día tenga más horas.

Me he pasado tardes enteras tratando de detener con mi mente el ocaso...nunca he podido. Me he quedado entre las sábanas deseando que no despunte el día, con los dedos cruzados...es imposible.

Entonces creo que debo resignarme y hacer como el común de los mortales. Debo gestionar mejor mi tiempo. O mejor, debo procurar vivir intensamente esos momentos.

Momentos; fracciones de segundo que me determinan, que hacen que el día sea un espectáculo imperdible, alucinante, necesario, vital.

Desearía que algunas cosas fuesen más fáciles para mí. Poder disfrutar con mayor facilidad de esos momentos es una de esas cosas. Dejar de cuestionarlo todo, de buscarle peros a cada instante, a cada encuentro...

No soy nada más que una niña mimada. Me lo han dicho tantas veces! Pero así, con lo poco que soy firmo hoy que no habrá año como el 2009, partiendo por la celebración de mi cumpleaños, continuando con mis merecidas vacaciones, siguiendo con el concierto de Radiohead y repitiendo todos los días: hoy vivo intensamente!!!!

jueves, 11 de diciembre de 2008

El feliz fin de año


No es que sea especialmente significativo para mí el fin de año, pero como todo en mi cabeza está programado para ser feliz he decidido que aprovecharé este último mes para disfrutar.



Carpe Diem, viviendo el día, riendo, comiendo, sentada en una butaca del cine, flotando en una piscina o dejándome arrastrar por la corriente de un río. Recostada al sol o tomando una cerveza en un bar. Leyendo un buen libro, escribiendo tonterías. Extrañando a los que ya no están, amando a los que se quedan.



Soñando con 365 días, 52 semanas, 12 meses mejores.



Por eso, le escribiré mi carta al Viejo Pascuero, a Papá Noel, a Santa Claus o como se llame pidiéndole sólo un par de certezas indispensables y para la esperar el Año Nuevo compraré la ropa interior amarilla correspondiente, me comeré las uvas y daré la vuelta a la manzana con las maletas llenas de promesas e ilusiones.






martes, 9 de diciembre de 2008

Volver a empezar


Ojalá todo pudiera ser como el blog y poder comenzar desde cero. Pero sin olvidar, sin dejar de lado lo que se ha aprendido. Sabiendo que se pueden agregar cientos de herramientas de mejora, que puedes cambiar su apariencia, que puedes renovarlo permanentemente y, de vez en cuanto, hasta empezar otra vez.


Lamentablemente, nada es como el blog y la vida no comienza de cero. Cada mañana cuando me despierto y hago el repaso diario, me doy cuenta que es imposible borrar el pasado. Ni siquiera se pueden borrar los errores y enmendarlos es demasiado agotador.


¿Es posible darle un giro a la vida mediante la actitud con la que se vive?


Yo creo que sí y ésta será la oportunidad de hacerlo.


Desde hoy este espacio, reservado amablemente por Blogger para mí (ja!), estará consagrado a buenas noticias, plagado de buenas intenciones, lleno de buenos pensamientos. Como una acuarela de Miyazaki.


Como decía la "cabra chica gritona": "y la nube... sas!"