lunes, 27 de abril de 2009

Te extraño


Estamos ya en la última semana del mes de abril y lamento que no se haya cumplido tu tradición. Por lo menos una vez, esperaba que llegaras y me sorprendieras tal vez, golpeando mi ventana para despertarme o entrando en silencio a mi dormitorio para sentir tu olor y correr a saludarte.

Nunca fue así y el pronóstico del tiempo indica que en los próximos días tampoco vendrás.

No sé si es que este año La Niña ha enfríado tanto el mar que no hay ninguna posibilidad para tu existencia o es que el calentamiento global definitivamente es irreversible a estas alturas.

Lo cierto es (y es certeza porque es mía), que te extraño como nunca.

Tengo ganas de ver Santiago lluvioso, caminando por el Parque Forestal, dejando que caigas en mi cara, que empapes mi pelo y mis pies.

Tengo ganas de sacarte la lengua desde un café, leyendo un buen libro y saboreando el vapor de una taza caliente.

Quiero ponerme mi abrigo, mi sombrero de lluvia y conversar con cada gota y contarles que no me gusta que estén tan ausentes, que necesito que me visiten un poco más seguido. Les diré que cuando vengas haré sopaipillas para tomar once. Que dejaré toda mi casa en silencio para escuchar todo lo que me tengan que contar del hemisferio norte y de su tan lento viaje hasta Chile.

Quiero que llueva, quiero que llueva, quiero que llueva

1 comentario:

LaCulpable dijo...

y yo quiero estar ahi, contigo, cuando pase!!!!!!